miércoles, 23 de junio de 2010

Un mal día, una mala semana


"Dime amigo: ¿La vida es triste o soy triste yo?" Amado Nervo

Hoy he comenzado a hacerme esa pregunta porque no ha sucedido nada terrible ni horrendo ni doloroso, ni irremediable pero estoy triste. Desde hace unos días ha vuelto a mi esa sensación que llevaba meses sin aparecer. Regresan los miedos y el horizonte ha desaparecido. Pensaba que esa etapa se había desvanecido pero, por desgracia, hoy soy consciente de que no lo ha hecho. Por ese motivo cuando he leído la frase he sentido que estaba escrita para mí. ¿Si la gran mayoría del tiempo ese sentimiento me embarga es porque la vida es triste o es que la triste soy yo?

viernes, 28 de mayo de 2010

Sin palabras


Estos días un cosquilleo recorre mi estómago. El motivo lo tengo claro ya que la respuesta a mi pregunta es la que me inquieta.

En el último mes mi vida ha dado un pequeño o gran cambio (depende de quién lo mire) y ese nuevo camino que se ha trazado ante mi, trae nuevas posibilidades.

He buscado y buscado, como hago en este espacio, palabras de otros que hayan enunciado mi estado de ánimo, pero mi caso actual, y ante mi sorpresa, no ha sido explicado por nadie.

¿Acaso no existen palabras para contar todo lo que queremos?

lunes, 23 de noviembre de 2009

De vuelta

La vida es dulce o amarga; es corta o larga. ¿Qué importa? El que la goza la halla corta, y el que la sufre la halla larga. Ramón de Campoamor.

He estado perdida porque he estado buscándome. Parece que poco a poco me he encontrado. Pero en este camino he estado disfrutando cada paso que he dado.
A diferencia de lo que dice el refrán a pesar de gozar la vida, la he sentido larga porque he saboreado cada minuto.

viernes, 20 de marzo de 2009

Por un año más


Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena. Ingmar Bergman

Y envejecer un año más es lo que voy a hacer dentro de unas horas y, como suele ser habitual, los momentos previos a un acontecimiento los vivo reflexionando sobre ellos.

Es cierto que con el paso de los años el cuerpo empieza a perder fuerza, una afirmación que aún no puedo hacer porque todavía no he subido ni treinta metros de la montaña, pero sí es verdad que en estos primeros pasos, el paisaje que está a mi alrededor es cada vez más claro y nítido. Además, por el camino he ido despojándome de muchas lacras y he ido adquiriendo víveres que me serán útiles para la ascensión. Y aunque durante la subida he perdido a seres muy amados, tan queridos que su marcha por poco me hacen caer al vacío, también han aparecido otros que me sujetaron fuertemente e impidieron el golpe.

Veintiocho primaveras dan para muchos recuerdo, pero también dan la satisfacción de saber que aún habrá muchas más experiencias por vivir.

martes, 17 de marzo de 2009

Olvido


El olvido es una segunda muerte que las almas grandes temen más que la primera. Stanislas J. de Boufflers

El olvido, creo, es uno de los mayores desprecios que se le puede hacer a una persona porque considero que es matarla si está viva o hacerla desaparecer para siempre, si está muerta.
Tampoco se debe olvidar los fracasos porque se aprenden de ellos, ni a los malos amigos porque su recuerdo enseña a valorar a los verdaderos.
No olvides cuando ames, ni cuando odies. Olvida sólo cuando lo necesites....

martes, 10 de marzo de 2009

Por el bienestar


Mens sana in corpere sano.
Siento decir que en esta ocasión no sé quien dijo esta "verdad". Aunque sí es cierto que practicar algún deporte no sólo es sano a nivel corporal sino también mental. Correr, jugar un partidito de fútbol, tenis, baloncesto, voleibol... produce endorfinas, unos neurotransmisores que nos provocan una sensación de vitalidad y alegría que potencia nuestro deseo de hacer más actividades tanto físicas como intelectuales.
No lo digo porque sea una deportista nata, en absoluto, sino porque reconozco que cuando me he ido a andar o he jugado con los amigos un partidito, luego me he sentido mucho mejor y como hoy va a ser uno de esos días, quiero compartir este deseo: no sólo hagáis deporte por bajar de talla, sino también por vuestras neuronas, el cerebro os lo agradecerá.

viernes, 6 de marzo de 2009

Días, horas, minutos, segundos...





"El tiempo que huye no puede ser recuperado" Cicerone.




Hoy llevo todo el día dando vueltas al tiempo, ese que marca el reloj. El culpable ha sido un artículo que he leído esta mañana en La Opinión de Huelva de Manuel González sobre la poca capacidad de espera que tenemos los seres humanos actualmente. El articulista comentaba que hemos dejado de disfrutar de los momentos y necesitamos consumir los minutos y las horas lo más rápido posible para no perderlos, pero ¿no será esa necesidad de devorar el segundero el que nos impide disfrutar realmente de cada instante?


Por ello he intentado buscar una cita relacionada con el tema, pero me ha sido imposible. Todas las frases que he encontrado estaban orientadas al consumo rápido del tiempo y no en su deleite.


Estoy de acuerdo en que se debe aprovechar la vida y sus momentos pero, por favor, que esa locura no os impida saborear los instantes.